alzheimer visitar a un familiar

Si vas a pasar un tiempo con un amigo o familiar que se encuentra en las etapas intermedias de la enfermedad de Alzheimer u otra demencia, considera estos diez consejos como guía.


Ten claro qué esperar de este encuentro

Aumenta la probabilidad de una visita positiva estableciendo expectativas realistas. Las etapas intermedias de la demencia pueden ser difíciles. A veces, las personas experimentan comportamientos como delirios o ansiedad, o se angustian fácilmente. Es posible que no pueda reconocerte de inmediato o que no se le ocurra tu nombre. Saber que estos síntomas son parte de la enfermedad y no un reflejo de la relación de la persona contigo puede ayudarte a responder bien y asegurarte de que la visita sea positiva.

Presentarte

Tal vez pienses que debería ser obvio que eres su sobrina favorita, pero es posible que ella no pueda ubicarte y eso puede ser angustioso para las dos. Evítale la posible vergüenza o un momento incómodo presentándote de inmediato.

Se respetuoso

Aunque la memoria de tu ser querido no es el que solía ser, no le menosprecies ni lo trates como a un niño. Estás frente a una persona adulta que tiene muchas experiencias de vida, así que en medio de su confusión, asegúrate de transmitir tu respeto.

Minimiza las distracciones

Si la habitación en la que estás compartiendo el momento de la visita es ruidosa o hay demasiadas personas, pregúntale si le gustaría salir al exterior o al pasillo para dar un paseo tranquilo. Es más probable que tengas una conversación clara si hay menos distracciones a vuestro alrededor.

Usa frases claras y evita jergas 

Comunicarse con un ser querido que tiene demencia suele ser más eficaz cuando utilizas frases o preguntas concretas, en lugar de utilizar un lenguaje abstracto o términos de jerga. Por ejemplo, en lugar de decir: “De nada sirve llorar por la leche derramada”, di: “Está bien, tía Antonia. Eso pasó hace un rato y ahora está todo bien “.

Trae algunas fotos para la visita

Si tienes algunas fotos de años atrás, selecciona un par de ellas, o mejor aún, un álbum más antiguo, y llévalo a tu visita. Ver imágenes de hace mucho tiempo puede activar recuerdos que se almacenan en el banco de memoria a largo plazo. A veces, las personas pueden recordar nombres y eventos específicos con solo ver una imagen.

Incluso si la respuesta que recibes parece mínima, muchas personas se tranquilizan al ver imágenes que pueden resultarles familiares, y hojear un álbum puede proporcionar una guía para su conversación.

Entra en su realidad

Si tu familiar o amigo muestra delirios o alucinaciones, no intentes convencerle de que lo que está viendo o escuchando no es real. En su lugar, ofrece mucha tranquilidad, seguridad y actividades alternativas para centrar su atención en otro asunto.

Canta

¿No sabes bien qué hacer cuando visitas a tu familiar? Considera la posibilidad de cantar, especialmente si siempre le ha gustado la música. Si la música no es lo tuyo, aún puedes traer algunas canciones grabadas para que las escuche. La música tiene el potencial de despertar recuerdos y emociones, lo que a veces hace que una persona recite todas las palabras de una canción, incluso cuando su capacidad para comunicarse ha disminuido.

No discutas

Discutir con una persona que tiene demencia rara vez, o nunca, es beneficioso. Incluso si está completamente equivocada en algo, lograrás muy poco si no estás de acuerdo con ella.

Cuando tu ser querido insiste en que es martes y en realidad es lunes, lo mejor que puedes hacer es seguir la corriente, a menos que el problema sea importante. Si discutes con él, es probable que aumentes su agitación y frustración y no puedas convencerle.

La emoción suele durar más que la memoria

A veces, las personas descartan las visitas a sus seres queridos con demencia diciendo que, dado que no recordarán la visita dentro de unos minutos, no tiene sentido visitarlas.

La investigación ha demostrado que no es solo la memoria lo que importa aquí; también es la emoción que genera una visita positiva. Lo que es importante tener en cuenta es que la emoción positiva de una visita alentadora y de apoyo puede durar mucho más que el recuerdo específico de esa visita.

Es posible que hayas mejorado el día de esa persona al cambiar sus sentimientos y su comportamiento. Aunque es posible que no recuerde que le visitaste, los sentimientos que creaste en ella pueden cambiar la forma en que interactúa con los demás y mejorar su estado de ánimo.

La próxima vez que creas que no importa, piénsalo de nuevo. El beneficio de tu visita puede durar mucho tiempo después de que te hayas ido.

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